La iglesia parroquial de Santa Cruz de la Serós es el último vestigio del antiguo monasterio femenino fundado por Sancho Garcés II Abarca y por su esposa Urraca Fernández a finales del siglo X. La historia de esta iglesia está estrechamente vinculada al Monasterio de San Juan de la Peña, donde hasta el año 1024 habitaba una comunidad de religiosos y religiosas. Será en ese año cuando el rey Sancho III el Mayor decide implantar la regla de San Benito, de modo que la comunidad femenina tiene que abandonar el monasterio y se traslada al pueblo de Santa Cruz.
La entrada a nuestro Monasterio de San Juan de la Peña es un ticket combinado que permite el acceso al Monasterio Viejo, al Monasterio Nuevo y también a esta iglesia de Santa Cruz de la Serós, de visita obligada.
Se trata de una magnífica construcción y joya del románico, levantada bajo la advocación de Santa María en la segunda mitad del siglo XI. Su visita merece detenerse en algunas curiosidades y elementos relevantes de su construcción y ornamentación para descubrir su belleza, austeridad y valor histórico artístico:
Románico jaqués. La iglesia de Santa María se enmarca dentro de este estilo que arranca en la catedral de Jaca y se extenderá en templos e iglesias. Este estilo se identifica en la riqueza escultórica de canecillos, capiteles y tímpanos, y motivos como el ajedrezado jaqués que puede verse en cornisas y arcos de la iglesia.
Portada y crismón. Antes de avanzar al interior del templo, en la portada principal destaca en el centro del tímpano el crismón, con la X y P entrecruzadas, las dos primeras letras del nombre de Cristo en griego. El crismón se encuentra entre dos leones. El de la derecha, con la cabeza levantada hacia el cielo, con una rosácea solar de 11 pétalos entre las patas muestra la simbología del Cristo bueno. El león de la izquierda sería la representación de un Cristo temible, un animal que baja la cabeza y saca la lengua.
Tríptico con la escena del Santo Entierro de Cristo. Localizado en el ábside central, presidiendo el templo, es una pieza policromada con puertas laterales móviles que permiten cerrar y cubrir la escena central. La escenografía recoge el momento en el que se va a depositar el cuerpo de Cristo en el santo sepulcro y antes de ser envuelvo en el sudario. Es una pieza del siglo XVI, una obra singular por tratarse de la única de este género en el Alto Aragón. Se trasladó a la iglesia de Santa Cruz de la Serós desde la cercana ermita de San Salvador, donde instalaron una copia.
Antiguo retablo. En la capilla del lado norte se observa el antiguo retablo mayor del templo, obra de estilo gótico del año 1490. En la hornacina central se encuentra la imagen de la Virgen con el Niño en alabastro policromado, del siglo XV, mientras que en la capilla del lado sur se guardan un retablo con la imagen de San Jerónimo, y retablos dedicados a los San Voto y San Félix.




