El quebrantahuesos es una de las especies de avifauna más emblemáticas y espectaculares de las que se encuentran en la Comunidad Autónoma de Aragón. Es una especie esencial para el mantenimiento de los ecosistemas rocosos y de montaña por su papel limpiador del medio natural, ya que es un ave carroñera y osteófaga -se alimenta de huesos-, siendo la última en la cadena trófica.
El Gypaetus barbatus en su nombre científico – del griego “Gyps”, buitre; “aetos”, águila y “barbatus” por la barba bajo su pico) sigue catalogada en peligro de extinción en Aragón debido a la fuerte regresión que sufrió en décadas pasadas. Sin embargo, gracias a los trabajos de seguimiento y conservación aún es posible verla sobrevolar los cielos del Pirineo y el prepirineo, también en el entorno de San Juan de la Peña y Monte Oroel.
Por lo que, si tienes suerte y estás atento durante alguna visita o ruta por estos parajes, a partir de media mañana salen para avistar el territorio y localizar el alimento. En estos macizos tienen sus nidos dos unidades reproductoras compuestas por dos parejas catalogadas como ‘UR San Juan’ y ‘UR Oroel’ por los especialistas de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos y del Gobierno de Aragón, que realizan su seguimiento. Se sabe de sus hábitos y movimientos porque son monitorizadas y la hembra de la última unidad, llamada ‘Lluvia’, fue marcada por el Gobierno de Aragón. Pronto pondrán sus huevos, y si hay puesta los incubarán durante 54 días.
Desde 1994 está vigente el Plan de Recuperación del Quebrantahuesos en Aragón, con el que se ha logrado multiplicar por tres la población de la especie en la Comunidad Autónoma, logrando más de 90 parejas reproductoras y consolidando a los Pirineos como la zona de mayor población de la especie en toda Europa. Las acciones incluyen la protección de hábitats, creación de comederos especializados y la reintroducción de ejemplares en algunas zonas, como Sierra de Gredos o Picos de Europa.
El Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel es un lugar privilegiado para la observación de aves. En sus paredes de conglomerados, además del quebrantahuesos predominan el buitre común y el alimoche, mientras que en los frondosos bosques de pino silvestre encuentran refugio especies típicas de estos ecosistemas como el agateador común, el herrerillo capuchino, el pico picapinos, el picamadereros negro, el carbonero garrapinos o el piquituerto común.
El Centro de Interpretación del Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel ayudará a profundizar en estas especies, así como en el resto de la gran biodiversidad y valores naturales y paisajísticos que atesora el espacio.
Foto: Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos




